Agosto septiembre 2012. I

Una nueva entrada. A insistir con el arbolado

 

 

 

 

A comienzos de septiembre pasé unos días en Pallide.  Durante el verano he mantenido el contacto con mi madre, una de las vecinas del pueblo en esta  estación, por lo que he recibido información fiable de cómo ha vivido Pallide estos meses. He recibido fotos nuevas y mensajes a través de Internet incluso desde Argentina procedentes de nietos de antiguos emigrantes, que un día piensan visitar el pueblo.

Y me ha originado una alegría inmensa comprobar personalmente que el pueblo vive, mejora y mira con optimismo un futuro que, como el del país, aparece un poco difuminado.

Boda en Pallide. Se ve el pórtico antiguo. Y muchos vecinos. ( foto Manuel)

Paseando el pueblo he podido comprobar casas que se están restaurando, cuadras que se han convertido en casas, viviendas nuevas que sustituyen a las antiguas, mejoras y adornos de flores y plantas en paredes y patios. Los caserones son anecdóticos y espero que se transformen en huertas o casas. Creo que los ayuntamientos tienen algunos instrumentos para urgir a los dueños particulares para que lo hagan.

También ha mejorado lo público. La entrada en el pueblo desde la carretera es bonita y ruego paciencia y constancia a los vecinos para lograr que los árboles que este verano se niegan a arraigar, se mantengan y repongan y que el presupuesto dé para completar la línea de farolas.  El antiguo camino de las Eras aparece ahora sembrado de márgenes de arbolado, que tienen un buen comienzo gracias al riego de algún vecino solidario.

Ha sido muy oportuna la nueva conducción del agua corriente que ha permitido pasar este verano seco sin restricciones en casas y huertos y además proporcionando un agua limpia de cloro. Los márgenes del río que han sido limpiados desde Viego y Primajas aparecen ahora más equilibrados y esperamos que el trabajo se  complete para todo el río a pesar de los recortes. Creo que también se proyecta arreglar el tejado de los portales de Remolina, toda una historia de recuerdos para los vecinos mayores. Por cierto, el que tengan el techo tan bajo se debe a que así se limitaba la insistencia del toro dentro de los portales y permitía que las hembras durmieran la siesta sin ser acosadas.

Pero la noticia del mes de septiembre ha sido la sequía. En el refrán popular de que “septiembre seca las fuentes o lleva los puentes” se ha cumplido la primera parte El rio no lleva agua, se ha secado completamente, la hierba aparece marrón y solo los bosques de roble y las escobas y piornos ofrecen un contraste de verdor. Las fincas de los otoños se han reducido. Desde mayo no ha caído prácticamente una gota. Esperamos que todavía estemos a tiempo de corregir el desastre, aunque si espera a llover cuando baja la temperatura, mal asunto. He visto secas las fuentes de Entre las Sierras, las Majadinas, Yermo, los LLamargos, la Serrica, la Canal……..  Y las dos presas de riego, Remolina y  Fuentes del Ferrero, al mínimo.  Menos mal que el rio no tiene pesca, porque desde Entrepeñas para arriba hubieran desaparecido hasta los renacuajos.

Una sequía que se ha añadido a la crisis de la agricultura que, con la subida del precio del gasoil y de los piensos ha llevado a muchas explotaciones de León a desaparecer. Las que se conservan, como las tres de Pallide, subsisten por el trabajo y la profesionalidad de sus propietarios. Cuando se baja a Boñar, el escaso nivel de las aguas del pantano, al 25% de su capacidad, nos indica que aguas abajo los regantes también tendrán problemas este año.  Por otra parte, la abundancia de abejas y  avispas, son un presagio positivo, según los entendidos, de que el invierno será  muy abundante en nieves.

El pórtico hoy. No se ven las goteras.

Y con la vida, a pesar de las dificultades, siguen las fiestas. A comienzos de agosto se ha celebrado las clásicas “machorras” con chanfaina, buena comida, buena música y buena cena. Un autobús trasladó a los participantes hasta Puebla de Lillo donde los deportistas se lucieron.  A finales de mes el Ayuntamiento reunió a los vecinos y veraneantes en Primajas, un pueblo sano y con buena sombra. Al lado de su pilón crece un árbol de  haya llamada “de la humildad”. Sus hojas crecen invertidas y hacia abajo, como los otros tres ejemplares inventariados en la región. La tradición afirma que ello se debe a que la Virgen pasó debajo de ella un día de lluvia y sus hojas cambiaron para resguardarla.  Cuando los del patrimonio forestal cortaron una parte de la planta, el carro que las retiraba entornó en llano por tres veces.  Es lo que me contaron Demetrio y German. Yo he pensado en casos parecidos de apariciones 1que se han convertido en lugares masivos de peregrinaciones, como el Pilar de Zaragoza, la fuente de Lourdes o el árbol de Fátima o del Escorial. Quizás deba aparecer un especialista en marketing para convertir una mutación genética vegetal en un espectáculo de masas.

El bar  restaurante se ha asentado de forma definitiva y sus fiestas y cartas han merecido la aceptación entusiasta de la zona e incluso de la provincia. Cumple así su papel, más allá de un negocio, de ser lugar de convivencia e intercambio tanto dentro del pueblo como de la comarca. Ahora que la Iglesia, ha dejado de ser un referente común y diario para todos, el bar sustituye con un aire laico ese papel necesario. También la casa rural ha batido este año su record  de visitantes, que en muchos casos repiten sus estancias, lo que demuestra su aceptación como lugar tranquilo y relajante.

La praderona

Una respuesta a “Agosto septiembre 2012. I”

  1. En contra de alguna opinión anónima que algún día me gustaría comentar, creo que es bueno identificar a las personas para que no caigan en el anonimato. En la foto de la boda, podemos ver:
    Los novios Manuel (hijo de la Tía Juana y del ya fallecido en aquel entonces, Manuel) y Piedad (hija del Tío Mino y de la Tía María),
    Los padrinos Marcos y Esther, hermanos de los respectivos novios.
    Y después una serie de vecinos que me gustaría recordar sus nombres, por lo que aporto mi granito de arena:
    A la izquierda, el Tío Segundo y Marcelino (con gabardina blanca y hermano del novio)
    A la derecha, dos niñas que son primas: Mari Carmen, con su madre Amparo (hermana de la novia) y Conchita, hija de Pedro (hermano de la novia)
    Les pondo delante la denominación de “Tío” por ser la costumbre de aquel entonces, creo que fue la última generación de tuvo ese título.
    Sería interesante ir identificando uno por uno los vecinos retratados.

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